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Covid y relación con investigaciones

El Covid-19 nos ha llevado a todos a nuevos escenarios en todos los aspectos de nuestra vida: teletrabajo, mascarillas, distanciamiento social… Y esto también ha afectado en cierto modo a la labor de los detectives privados y a la forma de hacer frente a sus casos.



Si bien los motivos de la solicitud de investigación siguen teniendo la misma base: protegerse de algún modo, las prioridades concretas que impulsan esa necesidad de protección han cambiado en cierta manera:



Custodia compartida y falta de cuidado por parte de un progenitor


Una de las nuevas situaciones por las que se puede necesitar a un detective privado en relación al coronavirus es aquella que se produce cuando progenitores separados desconfían de si el otro actuará con la debida diligencia cuando sus hijos menores están a su cargo o durante el régimen de visitas. Si son llevados a sitios de gran afluencia de personas o incluso si son expuestos en su propia vivienda a numerosas visitas; si están llevando a cabo las medidas de higiene y prevención necesarias, etc.


Esto ya era un prototipo básico del trabajo de un investigador, pero ahora con más motivo porque hay aún más en juego.



Fraudes laborales y a las aseguradoras ante posibles síntomas


Otro viejo conocido llevado a un nuevo nivel son las bajas fingidas. Ahora los interesados son aquellos trabajadores que presentan posibles síntomas, han tenido algún contacto de riesgo, están a la espera de conocer resultados de PCR, etc. y que presumiblemente no están asumiendo correctamente su deber de aislamiento y cuarentena, sino que han sido vistos en la calle, o realizando actividades no permitidas. Aquí nuevamente entra en juego la labor del detective para proteger a empresarios y seguros frente a la picaresca de sus empleados o asegurados.



Detectives privados en establecimientos públicos


La figura del Mystery Shopper se utiliza para monitorear, evaluar y reportar los estándares de calidad del servicio que proporciona una empresa; sin embargo, debido a la nueva normativa recogida en el Decreto-ley 21/2020 del 9 de junio nos enfocamos en comprobar si se cumplen las medidas sanitarias frente al coronavirus: si el personal lleva la mascarilla correctamente, si se respeta la distancia en el establecimiento, la limpieza por parte del personal, la disponibilidad de gel hidroalcohólico, el aforo.. todo ello con el objetivo de mejorar la seguridad en el local y que la dirección pueda subsanar las deficiencias halladas y minimizar así las posibles sanciones en caso de incumplimiento de las medidas.



Detectives privados y ocupas


Si la ocupación de viviendas era un problema recurrente especialmente cada verano, en esta época de confinamiento los casos se han disparado, especialmente en segundas viviendas destinadas al alquiler. Los detectives privados pueden ser de utilidad para recabar pruebas de la ocupación ilegal de las residencias de cara a presentar una demanda para el desalojo de la misma o para el propio juicio. Es una ayuda clave para demostrar la situación.


Estos son solo algunos de los ejemplos en los que la actuación del detective privado puede ser relevante frente al coronavirus.

T.I.P. nº 4.829            

 R.N.S.P. nº 11.203

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