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Detectives y Covid en establecimientos públicos


Incumplir las medidas preventivas implementadas por las autoridades sanitarias puede suponer imponentes sanciones. Hay que tener en cuenta, en este sentido, que hay tipificados distintos delitos contra la salud pública, que conllevan multas que se sitúan entre los 3.000 y los 600.000 euros.



¿Que utilidad tienen los detectives privados para la hostelería y negocios análogos?


La operativa a desarrollar en este tipo de establecimientos es similar a la del Mystery Shopper, nos contratan los dueños de los establecimientos y nos hacemos pasar por clientes para comprobar si se cumplen las medidas sanitarias frente al coronavirus: si los camareros llevan la mascarilla correctamente, si se respeta la distancia entre las mesas, la limpieza por parte del personal, la disponibilidad de gel hidroalcohólico, el aforo...


Básicamente se realiza una auditoria externa, un testeo de la calidad del servicio y la comprobación de que las medidas adoptadas por la dirección de la empresa se llevan a cabo y ejecutan de forma efectiva.


Al finalizar nuestras comprobaciones se elabora un informe en donde se indican los procesos llevados a cabo y las posibles infracciones que se puedan estar cometiendo en el establecimiento así como las medidas necesarias para subsanar dichas deficiencias.


Tipos de sanciones según su gravedad


Las sanciones por incumplimiento de las medidas contra la Covid-19 se legislaron mediante el Decreto-ley 21/2020 del 9 de junio, en el que se pueden consultar todos los detalles. Resumidamente, podemos hablar de hasta tres tipos de delitos:


Infracciones muy graves

Son las que implican daños graves o un riesgo grave para la salud de la población. Las multas económicas por este tipo de infracción oscilan entre los 60.001 y los 600.000 euros. También se puede dar por la reincidencia en el incumplimiento de infracciones graves. Se puede dar, por ejemplo, si se organiza un evento multitudinario sin permiso.


Infracciones graves

Se dan por reiteración de delitos leves, así como también por negarse a dar apoyo auxilio o colaborar con los agentes de la autoridad. Las multas económicas por este tipo de infracción oscilan entre los 3.001 euros y los 60.000 euros. En este sentido, por ejemplo, se considera infracción grave no disponer de gel hidroalcohólico para clientes y trabajadores.


Infracciones leves

Son las más frecuentes. Hacen referencia a infracciones de la normativa que no comportan una incidencia directa en la salud de las personas. Hay que considerar, no obstante, que son sanciones que pueden conllevar multas de hasta 3.000 euros. Entre este tipo de infracciones se encuentran, por ejemplo, las molestias a los vecinos y la superación de la limitación de aforo en, como máximo, un 10%.



¿Cómo asegurarnos evitar las sanciones?


Las terrazas han sido en estos meses fuente de infracciones. Es por esta razón que hay que extremar la cautela. Una de las sanciones más habituales para el sector ha sido por infringir la distancia de seguridad entre las mesas de las terrazas


Calcular bien las distancias en terrazas y respetar los derechos del peatón

Los permisos de ampliación de espacio de las terrazas intentan ayudar a los bares a mantener el número de mesas en la medida de lo posible, y respetando las distancias de seguridad.


En el interior: controlar el acceso y respeto de las medidas


El interior es tan o más importante que las terrazas a la hora de prevenir la propagación del virus y evitar que las autoridades nos castiguen con sanciones y multas. Algunas de las medidas más importantes es respetar las distancias interpersonales (1,5 metros o más), así como disponer de gel hidroalcohólico para los clientes y el personal.


Es importante conocer exactamente cuál es el aforo de nuestro local para poder organizar los espacios para optimizarlos lo máximo posible. Y sobre todo para poder garantizar, al mismo tiempo, la distancia interpersonal. Para respetar el aforo es importante llevar un registro de clientes de la forma más cómoda y efectiva posible.

También hay que limitar el acceso al comedor y al lavabo, evitando que se generen colas y aglomeraciones. La agilidad en el servicio, y en el cobro, son claves para minimizar estos riesgos.





Priorizar la seguridad por nuestra salud y por la salud económica del negocio


Ante esta situación, velar por la seguridad en nuestros negocios es crucial. La seguridad de nuestros clientes y empleados garantiza, también, la seguridad económica de nuestros negocios. Un positivo entre nuestros trabajadores puede crear inseguridad a nuestros clientes, por lo que necesitamos hacerles sentir seguros dentro de nuestras instalaciones.


Ante el incremento de los controles y las inspecciones, es fundamental cumplir con todas las restricciones para evitar una sanción económica por parte de las autoridades.