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Cómo reducir nuestra huella digital en Internet

7 dic 2021
5 min de lectura

Cada vez que utilizamos Internet dejamos información sobre nosotros. Una cuenta en una red social, una fotografía, un comentario en un foro, un perfil profesional o una antigua cuenta que ya no utilizamos pueden contribuir a crear nuestra huella digital.


Parte de esta información la publicamos voluntariamente. Otra puede haber sido publicada por terceros o generada como consecuencia del uso de determinados servicios.


Por eso, desaparecer completamente de Internet no suele ser una cuestión de pulsar un botón. En muchos casos, el objetivo más realista es reducir la cantidad de información personal que permanece públicamente accesible y controlar, en la medida de lo posible, cómo aparece asociada a nosotros.




¿Qué es la huella digital?


La huella digital es el conjunto de información y rastros que una persona va dejando como consecuencia de su actividad en Internet.


Puede incluir información muy diferente:


  • Perfiles en redes sociales.

  • Fotografías y vídeos.

  • Comentarios y publicaciones.

  • Perfiles profesionales.

  • Participación en foros y comunidades.

  • Noticias y artículos.

  • Páginas web en las que aparece nuestro nombre.

  • Antiguas cuentas de usuario.

  • Información de contacto publicada en Internet.

  • Referencias realizadas por otras personas.


No toda esta información tiene el mismo origen ni puede eliminarse de la misma manera.

Por ello, antes de intentar reducir nuestra huella digital, conviene saber qué información existe, dónde aparece y quién tiene capacidad para modificarla o eliminarla.



¿Cómo puedo reducir mi huella digital?


El primer paso consiste en revisar la información que nosotros mismos hemos publicado a lo largo del tiempo.


Puede ser útil comprobar periódicamente:


  • Las redes sociales que utilizamos.

  • Las cuentas antiguas que ya no necesitamos.

  • Los perfiles profesionales.

  • Las fotografías y publicaciones antiguas.

  • Los comentarios realizados en foros o páginas web.

  • Los datos de contacto que aparecen públicamente.

  • Las aplicaciones y servicios que tienen acceso a nuestra información.


Las cuentas que ya no utilizamos pueden eliminarse cuando la plataforma lo permita.


También podemos revisar la configuración de privacidad de los servicios que seguimos utilizando y limitar la información que hacemos pública.


Sin embargo, eliminar nuestra propia información no significa que desaparezca de Internet.


Si una fotografía, un comentario o un dato ha sido reproducido por otra persona, puede continuar apareciendo en otros lugares.



¿Qué ocurre con la información publicada por terceros?


Esta es una de las principales dificultades a la hora de reducir nuestra huella digital.

Podemos eliminar una fotografía de nuestro propio perfil, pero no necesariamente podemos eliminar una fotografía que otra persona haya publicado sobre nosotros.


Lo mismo puede ocurrir con una noticia, un artículo, un comentario o cualquier otra información alojada en una página web que no controlamos.


En estos casos, dependiendo de las circunstancias, puede ser necesario contactar con el responsable de la página o plataforma y solicitar la retirada o modificación de la información.


La respuesta dependerá de quién haya publicado la información, de su naturaleza y de los derechos e intereses que puedan estar implicados.



¿Qué es el derecho al olvido?


El denominado derecho al olvido permite, en determinadas circunstancias, solicitar que determinados resultados relacionados con una persona dejen de aparecer en los buscadores cuando se realiza una búsqueda por su nombre.


Pero esto no significa que cualquier información pueda eliminarse automáticamente de Internet.


La posibilidad de solicitar la retirada o desindexación debe analizarse en función de las circunstancias concretas. También pueden entrar en juego otros derechos, como la libertad de información y de expresión.


Además, es importante diferenciar dos situaciones:


Eliminar una información de una página web no es lo mismo que evitar que esa información aparezca entre los resultados de un buscador.


Son actuaciones diferentes y conseguir una de ellas no implica necesariamente conseguir la otra.



¿Puedo eliminar completamente mi huella digital?


En la práctica, garantizar una desaparición completa de Internet es muy difícil.

Aunque eliminemos nuestras cuentas y solicitemos la retirada de determinadas informaciones, pueden existir:


  • Copias de una publicación.

  • Capturas de pantalla.

  • Publicaciones realizadas por terceros.

  • Referencias en otras páginas.

  • Archivos históricos.

  • Información procedente de fuentes públicas.

  • Datos que continúan apareciendo en otros servicios.


Por eso, resulta más realista hablar de reducir y gestionar nuestra huella digital que de hacerla desaparecer por completo.



¿Cómo puedo saber qué información aparece sobre mí en Internet?


Una primera aproximación consiste en realizar búsquedas utilizando nuestro nombre y otras variantes que puedan estar asociadas a nosotros.


También puede ser útil comprobar:

  • Nombre y apellidos.

  • Antiguos nombres de usuario.

  • Direcciones de correo electrónico que hayan sido utilizadas públicamente.

  • Perfiles profesionales.

  • Fotografías.

  • Información relacionada con nuestra actividad profesional.

  • Páginas y publicaciones antiguas.


En determinadas situaciones, esta búsqueda puede ampliarse utilizando distintas fuentes abiertas y relacionando la información encontrada.


Este tipo de trabajo está relacionado con OSINT (Open Source Intelligence), una metodología basada en la obtención y análisis de información procedente de fuentes abiertas.


La cuestión no consiste únicamente en encontrar información. También es necesario comprobar su origen, contrastarla y determinar qué relación tiene realmente con la persona investigada.



La información de Internet no siempre es correcta


Uno de los errores más habituales al buscar información sobre una persona en Internet consiste en dar por cierto todo aquello que aparece asociado a su nombre.


Un mismo nombre puede corresponder a varias personas. Una fotografía puede estar fuera de contexto. Un perfil puede contener información desactualizada y una publicación puede haber sido realizada por alguien diferente de la persona a la que parece referirse.


Por eso, una investigación basada en fuentes abiertas requiere contrastar la información antes de extraer conclusiones.


Encontrar un dato es solo el principio.



¿Qué relación existe entre la huella digital y una investigación privada?


La información disponible públicamente en Internet también puede tener utilidad en determinados tipos de investigación privada.


Un perfil profesional, una publicación, una fotografía o determinada información disponible en una página web pueden ayudar a comprobar hechos, localizar información o establecer relaciones entre diferentes datos.


Pero la existencia de información pública no significa que pueda utilizarse de cualquier manera.


La investigación debe desarrollarse dentro del marco legal aplicable y atendiendo, entre otros aspectos, a la legitimidad, necesidad y proporcionalidad de las actuaciones.

Por ello, el análisis de fuentes abiertas no consiste simplemente en buscar información sobre una persona.


Consiste en obtener información, contrastarla, analizarla y valorar su utilidad dentro del objetivo concreto de una investigación.



¿Puede un detective privado investigar información disponible en Internet?


Sí, cuando la actuación se encuentra dentro de sus funciones y existe un interés legítimo que justifique la investigación.


Las fuentes abiertas pueden formar parte de una investigación privada cuando su utilización resulta adecuada para el objetivo perseguido y se respetan los límites legales aplicables.


Además, la información obtenida debe tratarse con criterio profesional. Una fuente aislada no debería utilizarse como prueba concluyente sin analizar su contexto y fiabilidad.


En determinados casos, la información obtenida puede complementar otras actuaciones de investigación y ayudar a construir una visión más completa de los hechos.



¿Qué puedo hacer si encuentro información personal que quiero eliminar?


Una vez localizada la información, conviene determinar primero qué tipo de información es y quién controla la página o servicio donde aparece.


Dependiendo del caso, puede ser necesario:


  1. Eliminar la información directamente desde nuestra propia cuenta.

  2. Solicitar su retirada al responsable de la página.

  3. Solicitar la modificación de determinados datos.

  4. Ejercer los derechos que correspondan en materia de protección de datos.

  5. Solicitar, cuando proceda, la desindexación de determinados resultados en buscadores.


No todas las situaciones tienen la misma solución y, especialmente cuando existen derechos de terceros implicados, la retirada de información no puede darse por garantizada.



Internet deja huella


Reducir nuestra huella digital no significa necesariamente desaparecer de Internet.

Significa conocer qué información existe, dónde aparece, qué podemos controlar y qué derechos podemos ejercer sobre ella.


También significa entender que la información disponible públicamente puede tener diferentes orígenes y que debe analizarse con cuidado antes de sacar conclusiones.

Desde la perspectiva de la investigación privada, las fuentes abiertas pueden aportar información útil cuando existe un objetivo legítimo y se utilizan dentro del marco legal correspondiente.


En Detectigal entendemos la investigación como un proceso basado en el análisis, el contraste de información y la documentación de los hechos.


Analizar antes de investigar. Investigar cuando existe una razón para hacerlo. Documentar cuando la información puede ser útil.

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