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Usufructo de vivienda familiar tras divorcio, nueva pareja, custodia y cambio de circunstancias

12 feb 2022
7 min de lectura

Actualizado: 9 sept

La vivienda familiar después de un divorcio o separación suele ser uno de los asuntos que más conflictos genera entre los excónyuges.


Quién puede utilizarla, durante cuánto tiempo, qué ocurre cuando existen hijos menores, qué sucede con una nueva pareja o qué ocurre si cambian las circunstancias que existían cuando se dictó la sentencia son cuestiones que dependen de cada caso concreto.


Además, el derecho de uso de la vivienda no equivale a la propiedad del inmueble. Que uno de los progenitores tenga atribuido judicialmente el uso de la vivienda no significa que se convierta en propietario de la misma.


El artículo 96 del Código Civil establece actualmente diferentes criterios para la atribución del uso de la vivienda familiar y debe interpretarse atendiendo a las circunstancias concretas del procedimiento.



Por eso, cuando después del divorcio aparecen nuevas circunstancias y existen dudas sobre cómo se está utilizando realmente la vivienda, puede ser necesario comprobar los hechos antes de plantear determinadas acciones legales.



¿A quién corresponde el uso de la vivienda familiar tras un divorcio?


Cuando existe un acuerdo entre los cónyuges aprobado judicialmente, el uso de la vivienda se atribuirá conforme a lo pactado.


Si no existe acuerdo, será necesario acudir a los criterios establecidos legalmente y a las circunstancias concretas del caso.


Cuando existen hijos comunes menores de edad, el artículo 96.1 del Código Civil establece, como regla general, que el uso de la vivienda familiar corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden hasta que alcancen la mayoría de edad, con las particularidades previstas legalmente.


Pero no todos los divorcios son iguales.


La custodia compartida, la situación económica de cada progenitor, la titularidad de la vivienda, la existencia de otras viviendas disponibles y las circunstancias concretas de los hijos pueden ser relevantes para determinar la solución.



¿El uso de la vivienda cambia quién es su propietario?


No.


Esta diferencia es fundamental.


La atribución del uso de la vivienda familiar y la titularidad de la propiedad son cuestiones diferentes.


Una vivienda puede pertenecer:

  • A ambos excónyuges.

  • Exclusivamente a uno de ellos.

  • A un tercero.

  • A una sociedad u otra persona jurídica en determinados casos.


La resolución que atribuye el uso no convierte automáticamente al beneficiario en propietario.


Por tanto, es perfectamente posible que una persona tenga atribuido el uso de una vivienda que pertenece total o parcialmente a su excónyuge.



¿Qué ocurre con la vivienda familiar cuando hay custodia compartida?


La custodia compartida plantea una situación diferente.


No existe una única solución aplicable automáticamente a todos los casos.


Una de las posibilidades que se ha planteado en determinados procedimientos es el sistema denominado “casa nido”, mediante el cual los hijos permanecen en la vivienda y son los progenitores quienes se alternan en su utilización.


Sin embargo, el Tribunal Supremo ha señalado que este sistema no debe establecerse contra la voluntad de los progenitores salvo circunstancias excepcionales. En una sentencia de 2024 destacó la necesidad de valorar, entre otros factores, el interés más necesitado de protección y la titularidad de la vivienda.


Por tanto, cuando existe custodia compartida, la solución debe estudiarse atendiendo a las circunstancias concretas de la familia.



¿Qué ocurre si el progenitor que utiliza la vivienda empieza a convivir con una nueva pareja?


Esta es una de las cuestiones que más controversia ha generado en los tribunales.


El Tribunal Supremo estableció en su sentencia de 20 de noviembre de 2018 que la convivencia estable de una nueva pareja en la vivienda puede provocar que ésta pierda su carácter de vivienda familiar, circunstancia que puede afectar al derecho de uso atribuido anteriormente.


La doctrina no significa simplemente que “tener pareja hace perder automáticamente la vivienda”.


Lo relevante es analizar las circunstancias concretas y, especialmente, si la convivencia con una nueva pareja supone un cambio sustancial respecto de la situación existente cuando se atribuyó el uso.


El propio Tribunal Supremo ha continuado desarrollando y matizando esta doctrina.

Por ejemplo, en 2024 volvió a analizar un supuesto de convivencia de la progenitora custodia con otra persona y consideró las circunstancias concretas del caso, permitiendo incluso un periodo temporal para adaptar la situación y proteger el interés de los menores.


Por tanto, no debe presentarse como una regla automática, sino como una circunstancia que puede justificar una revisión del derecho de uso dependiendo del caso.



¿Por qué puede ser importante comprobar si existe una nueva pareja?


Cuando un procedimiento judicial depende de cómo se utiliza realmente la vivienda, pueden surgir discrepancias entre lo que se afirma y lo que ocurre en la práctica.


Por ejemplo, puede existir una controversia sobre:

  • Si una nueva pareja convive habitualmente en el inmueble.

  • Desde cuándo se produce esa convivencia.

  • Si la convivencia es estable o meramente ocasional.

  • Si la persona dispone de otra residencia.

  • Cómo se utiliza realmente la vivienda.

  • Si han cambiado las circunstancias existentes cuando se dictó la resolución.


El detective privado no determina si la convivencia provoca jurídicamente la extinción del derecho de uso.


Su función es comprobar y documentar los hechos.


La valoración jurídica corresponderá posteriormente al abogado y, en su caso, al órgano judicial.



¿Cómo puede investigar un detective privado la convivencia de una nueva pareja?


Cuando existe un interés legítimo y la investigación resulta adecuada, pueden realizarse actuaciones de observación y seguimiento dirigidas a comprobar determinados hechos.


Por ejemplo, puede investigarse:

  • La presencia habitual de una persona en la vivienda.

  • Entradas y salidas.

  • Pernoctaciones observables desde espacios legítimos.

  • Rutinas y desplazamientos relacionados con la investigación.

  • Determinados patrones de convivencia.

  • El uso efectivo del inmueble.


No es necesario acceder al interior de la vivienda.


Tampoco se trata de invadir la intimidad de las personas investigadas.


La investigación debe realizarse mediante actuaciones legítimas, necesarias y proporcionales al objetivo del encargo.



¿Puede un detective demostrar que una nueva pareja vive en la vivienda?


Puede documentar hechos compatibles con una convivencia habitual, pero es importante utilizar correctamente los términos.


Un detective no debería afirmar simplemente que alguien “vive allí” basándose en una única observación.


La investigación debe permitir analizar un conjunto de circunstancias y patrones que puedan ser relevantes para establecer qué ocurre realmente.


Por ejemplo:

  • Presencia reiterada.

  • Entradas y salidas habituales.

  • Pernoctaciones observables.

  • Rutinas compartidas.

  • Desplazamientos.

  • Permanencia continuada.


La fuerza de una investigación suele estar precisamente en la acumulación ordenada de hechos objetivos, no en una observación aislada.



¿Qué ocurre si la persona beneficiaria del uso tiene otra vivienda?


También puede resultar relevante comprobar si el progenitor que tiene atribuido el uso dispone de otra vivienda en la que reside habitualmente.


Pero, nuevamente, tener otra vivienda no implica automáticamente perder el derecho de uso.


La relevancia de esta circunstancia dependerá de las condiciones concretas del caso y de cómo se articule jurídicamente la petición.


Una investigación puede ayudar a comprobar dónde desarrolla realmente su vida cotidiana una persona y qué utilización hace de la vivienda familiar.



¿Puede investigarse si una vivienda sigue siendo realmente el domicilio habitual?


Sí, cuando existe una finalidad legítima y las actuaciones son adecuadas.


En determinados conflictos familiares puede existir una diferencia entre el domicilio que figura formalmente y el lugar donde una persona desarrolla realmente su vida cotidiana.


El detective puede investigar determinados patrones de utilización del inmueble sin necesidad de acceder a su interior.


Esto puede resultar especialmente relevante cuando existe una controversia sobre:

  • Residencia habitual.

  • Nueva pareja.

  • Custodia.

  • Uso de la vivienda.

  • Disponibilidad de otra residencia.

  • Cambios sustanciales respecto de la situación existente cuando se dictó la sentencia.



¿Qué ocurre si cambian las circunstancias después del divorcio?


Una sentencia de divorcio no necesariamente congela para siempre todas las circunstancias familiares.


La aparición de nuevas situaciones puede justificar que los abogados estudien si procede solicitar una modificación de medidas u otra actuación judicial.


Entre las circunstancias que pueden generar controversia pueden encontrarse:

  • Nueva pareja.

  • Cambio de residencia.

  • Cambio en la situación económica.

  • Modificación del sistema de custodia.

  • Existencia de otra vivienda.

  • Cambios relevantes en las necesidades de los hijos.

  • Cambios en el uso efectivo de la vivienda.


La investigación privada puede ayudar a documentar el cambio de circunstancias, pero corresponde a los profesionales jurídicos determinar qué consecuencias puede tener.



¿Qué pruebas puede aportar un detective privado?


Dependiendo de las circunstancias, una investigación puede documentar determinados hechos mediante:

  • Fotografías.

  • Vídeos cuando resulten legalmente adecuados.

  • Observaciones.

  • Seguimientos.

  • Información obtenida legítimamente.

  • Informe cronológico de las actuaciones.


El informe debe explicar qué se ha investigado, qué actuaciones se han realizado y qué hechos se han observado.


Cuando procede, el detective privado puede ratificar su informe ante los órganos judiciales correspondientes.


Por eso, cuando una investigación puede terminar formando parte de un procedimiento judicial, es especialmente importante que se planifique correctamente desde el principio.



¿Puede el informe del detective utilizarse en un procedimiento de familia?


La utilidad concreta del informe dependerá del procedimiento y de cómo se hayan obtenido y documentado los hechos.


El detective privado puede aportar información sobre circunstancias observadas durante la investigación y, cuando sea requerido, ratificar su contenido.


Pero el detective no decide qué consecuencias jurídicas tienen esos hechos.


Por ejemplo, si se acredita una convivencia habitual con una nueva pareja, será el abogado quien valore si esa circunstancia puede fundamentar una solicitud de modificación o extinción del derecho de uso, y será el tribunal quien resuelva.


Esta separación entre investigar los hechos y valorar jurídicamente sus consecuencias es fundamental.



Investigación de vivienda familiar tras un divorcio en Lugo y Galicia


Detectigal realiza investigaciones familiares relacionadas con el uso de la vivienda tras separaciones y divorcios en Lugo y Galicia, además de desplazarse a otros puntos de España cuando las circunstancias del caso lo requieren.


Podemos estudiar investigaciones relacionadas con:

  • Nueva pareja del progenitor custodio.

  • Posible convivencia habitual.

  • Uso efectivo de la vivienda familiar.

  • Residencia habitual.

  • Existencia de otra vivienda.

  • Cambios de circunstancias posteriores al divorcio.

  • Custodia y situaciones familiares relacionadas con el uso del inmueble.


Cada caso se analiza previamente para determinar qué hechos deben comprobarse y qué actuaciones pueden realizarse legalmente.



Detectigal: comprobar los hechos antes de iniciar una reclamación


En los conflictos relacionados con la vivienda familiar, una sospecha no siempre es suficiente.


Puede existir una percepción por parte de uno de los excónyuges, pero para que un abogado pueda valorar determinadas actuaciones puede ser necesario conocer qué está ocurriendo realmente.


Ahí es donde puede resultar útil una investigación privada.


No corresponde al detective decidir quién tiene razón. Corresponde al detective investigar los hechos y documentarlos.


Después, serán el abogado y el órgano judicial quienes determinen sus consecuencias jurídicas.


Analizar antes de investigar. Investigar cuando existe una razón para hacerlo. Documentar cuando la información puede ser útil.



¿Necesita comprobar cómo se utiliza una vivienda familiar después de un divorcio?


Si existen dudas sobre la convivencia de una nueva pareja, el uso efectivo de la vivienda, la residencia habitual de uno de los excónyuges o un cambio relevante de circunstancias, puede contactar con Detectigal.


Estudiaremos el caso y valoraremos si una investigación privada puede aportar información objetiva y útil.


Detectigal — Detectives privados en Lugo y Galicia. Investigaciones familiares con discreción, rigor y utilidad probatoria.

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